Ventajas del sellado de envases por inducción

25/07/2019

Desde CSP recomendamos el sellado por inducción por ser más higiénico, más eficaz y más económico.

Cuando una empresa está pensando en el tipo de sellado de envases que necesita para sus productos, analiza los pros y contras de los métodos de sellado por inducción y por conducción. Como expertos en sellado de envases por inducción, Cap Sealing Products, S.L. recomienda escoger este método debido a las ventajas que presenta para el consumidor, el fabricante y el mismo producto.

Resumimos las ventajas del sellado por inducción en:

Mayor higiene

Nuestras máquinas selladoras de inducción aseguran un sistema de sellado sin contacto con el envase. Durante el proceso de envasado, el envase ya puede ir tapado una vez rellenado y se puede sellar por inducción, sin ningún contacto añadido puesto que la presión del opérculo contra la boca ya la está realizando la tapa. Este proceso se traduce en un sellado de envase más limpio.

Por su parte, la termoselladora por conducción necesita “planchar” el material de sellado en la boca del envase y sí se produce el contacto con el mismo.

Más eficiencia

El sellado de envases por inducción puede desarrollarse sin detener el circuito de envasado. La máquina de sellado por inducción se adapta perfectamente a cualquier velocidad de cinta transportadora y no requiere que esta se detenga.

En contraposición, la termoselladora de conducción requiere que cada envase se detenga para poder realizar el sellado.

Menos costes

La selladora por inducción puede sellar varios tipos de tarro con diferentes diámetros de boca de envase en un abanico que puede ir de 20mm a 80mm o incluso hasta 130mm. Por el contrario, la termoselladora por conducción solo puede sellar una sola medida: la específica para el tarro que se ha previsto inicialmente.  Si posteriormente hay algún cambio de tarro, el envasador se ve obligado a comprar otra máquina termoselladora.

En conclusión, el sistema de sellado por inducción es un sistema más versátil y con mayor capacidad de adaptación a las necesidades cambiantes de la empresa.